Producción y reescritura espacio-generizada de cuerpos, activismos, SIDA y política en Buenos Aires y Ciudad de México

Cómo citar: Gutiérrez , L. (2025).
Producción y reescritura espacio-generizada de cuerpos, activismos, SIDA y política en Buenos Aires y Ciudad de México [ Reseña del Libro Reescribir en el cuerpo. Trazos de historias de activismo, el sida y su política en Buenos Aires y la Ciudad de México, de L. Olivos ],
URBEāctĭo, Vol. 2. Núm. 3,
pp 83-86. ISSN 3061-8290.

Reescribir en el cuerpo. Trazos de historias de activismo, el sida y su política en Buenos Aires y la Ciudad de México, autoría de Leonardo Olivos Santoyo, publicado este 2025 por la Universidad Nacional Autónoma de México, ofrece una mirada crítica sobre las formas conceptuales y prácticas de la sexualidad humana desde el factor de la politización y el carácter impositivo (el Estado, la sociedad, entre otros), resistivo (lo homosexual, lo gay, lo marginalizado) o de reconfiguración del sujeto (el sujeto no heterosexual emergente, constructor de una ontología diferente). Al señalar esto de manera explícita, se reconoce la importancia que tiene este escrito para situar con precisión el debate académico-científico y de acción social que, desde el feminismo y la pertenencia sociopolítica a lo latinoamericano se ha sostenido en el último tercio del siglo pasado y las décadas que llevamos del actual, asociado con la configuración de sujetos de sexualidad a contrapelo de una determinación heterosexual, auto referenciada en su calidad de hegemónica, usualmente dictaminada desde el norte global y que los situaría, a decir de María Livia Alga (2018), como sujetos excéntricos.
      En Reescribir el cuerpo, el autor condensa ese proceso de diálogo complejo y multifacético cuya reflexión permite situar el fenómeno social: no es la contrastación empírica de lo sucedido en Buenos Aires y Ciudad de México, sino el fenómeno reflectante del poder ligado a la hegemonía de un discurso y una práctica de sexualidad mediada por la sui generis simbólica de la negación y el reconocimiento públicos, al tiempo que emerge un sujeto que tiene los arrestos para colocar interdicto el mensaje de dicho poder. En esos términos, la obra acierta al construir parte de la historia de un sujeto emergente, el homosexual-gay, desde la mirada feminista; asimismo, aporta a la producción de conocimiento que reconoce en la genealogía feminista un punto de partida necesario correlativo con la supresión de esencialismos, al tiempo de integrar la apertura a las experiencias y formas de subjetivación que se incardinan en sujetos convencionalmente adjetivados como abyectos desde la mirada heteronormada; a este respecto no es ociosa la revisión a la discusión que desde el siglo pasado viene sosteniendo Donna J. Haraway (2023) sobre la necesidad de reinventar la naturaleza.
      En el esfuerzo anteriormente enunciado converge la localización del sujeto epistémico, implicado y comprometido con la necesidad de construir una objetividad fuerte, tal como invita a hacerlo Sandra Harding (2010), que trascienda el carácter anecdótico de lo descriptible para transformarlo en el reconocimiento de formas puntuales de subjetivación de la realidad en los extremos de lo históricamente caracterizado como Latinoamérica: Argentina y México, Buenos Aires y Ciudad de México, identificando las confluencias de complejos procesos articulados dinámicamente a nivel macro con experiencias puntuales a nivel micro.
      De esta manera, cuerpos, espacios, emociones, poder, hegemonía, resistencia, agencia, estructura sociopolítica, territorios, se combinan de modo tal que, desde la perspectiva de Olivos Santoyo, es en la afectividad inherente a los cuerpos portadores del estigma, donde se gesta el entramado de significados y de intersubjetividad de lo gay y de su liberación del estigma de la peste contemporánea, condensada en el binomio VIH-SIDA. La conceptuación del texto es consistente a partir del centro discursivo-analítico-crítico centrado en la relación sujeto político-sujeto abyecto SIDA-homosexualidad y espacio-territorio sociopolítico; en términos expositivos, resulta clara la importancia de abrir el texto con el posicionamiento teórico-conceptual desde el que el autor nos permite ver su traducción del fenómeno de estudio. Al hacerlo de esa manera, se pueden percibir las dinámicas propias de la sociedad bonaerense y capitalina en la conformación del movimiento homosexual que les permitió hacer frente a la llegada del VIH, época signada por el desconocimiento del aterrizaje de un virus terrible y el asombro de su fulminante propagación.
      Más que por casualidad, el autor nos ofrece conscientemente una alta dosis de estímulos: tamiza la composición narrativa dentro de una trayectoria de circunstancias de la experiencia vital y de la reflexividad conceptual, hondamente interesante, cobijada por esa noción continente y contingente proveniente del mundo literario latinoamericano, el Aleph, en tanto punto singular en el espacio capaz de condensar la universalidad de todos los puntos existentes. La sugestiva certeza del autor respecto a la caracterización del fenómeno de estudio, el SIDA, como Aleph, nos alerta sobre la necesidad de estar dispuestos y abiertos a leerlo desde diferentes situacionalidades cognitivas, afectivas y de la acción.
      Así, el texto está conformado por la puesta en diálogo en el marco del contraste de ideas y realidades que muestran la complejidad del fenómeno referido en sendas capitales latinoamericanas; a lo largo de seis capítulos, previa introducción más conclusión y post scriptum, se trata de un entretejimiento del hecho y de su lectura que evidencia la generosidad narrativa y la capacidad de explicitud de su autor; redondea a ello un léxico amplio e impresivo que facilita comprender con mayor claridad y profundidad las sutilezas de lo empírico y de lo conceptual. A la coherencia, se le suma fluidez y continuidad, contribuyentes a una lectura ágil e inteligible del fenómeno analizado, mostrando con claridad las dimensiones propias de las experiencias a ras de suelo y del análisis conceptual.
      La elección de las fuentes bibliográficas es apropiada para el momento histórico en que se sitúa la indagatoria; la acompañan pinceladas de referencias actuales que muestran el dinamismo de los procesos y fenómenos que, como el propio autor lo identifica, se mueven y transforman a una velocidad mayor de lo que el análisis conceptual puede acceder en el momento de realización del ejercicio intelectual. De igual manera, hace eco al contexto actual al redondear su exposición con una reflexión final, el post scriptum, donde orienta a la lectoría sobre las vías a mirar el fenómeno con el reposo que el tiempo le proporciona, indicando qué podría explorarse y de qué manera en la situación actual del padecimiento y de los sujetos que lo padecen, simbólica, real y políticamente.
      El aterrizaje del virus inicia propiamente la disquisición bajo la mediación del rumor y formas variadas de estigmatización que dieron cuenta de una enfermedad a nivel biológico, pero también de una especie de padecimiento moral, propicio para la marginalización de los sujetos de por sí considerados anomalía. A continuación, se muestra de manera puntual, las respuestas singulares que en cada geografía son posibles para dar paso a la emergencia de ese sujeto político capaz de articular discursos y prácticas de resistencia ante el rumor y la taxonomía particular de la enfermedad, dando factibilidad al tránsito de un estado de incertidumbre a otro de relativa estabilidad sistémica en ambas latitudes, en la que de modos particulares y sin dejar de lado resistencias, ambigüedades y postergaciones, el Estado se ve obligado a abrir su campo de acción para integrar como parte de su retórica jurídica la existencia de sujetos plenos de derecho en materia de salud, tal como resulta evidente y necesario cuando se recuperan los presupuestos sobre los itinerarios corporales por parte de Mari Luz Esteban (2004).
      Uno de los múltiples subtextos de significación que sustentan Reescribir en el cuerpo remite, me parece, de manera obligada a la producción generizada del espacio y de los significados derivados de ellos para su inscripción en el orden social y su encarnación en los sujetos que los habitan. A decir de Linda McDowell (2000), así como Mino Vianello y Elena Caramassa (2002), el espacio no es natural ni inocente, responde a un proceso de producción sociopolítica que, a lo largo de la historia se cristaliza como realidad inmutable, aunque en la acción concreta y diaria estén presentes las condiciones para su reformulación.
      Lo que muestra de manera incontrovertible el texto de Leonardo Olivos Santoyo es, precisamente, el agrietamiento del territorio sexual hegemónico, las fisuras del orden político y sanitario, la emergencia pública de una subjetividad de las identidades sexo-genéricas no dominantes, desde siempre realmente existentes, aunque hasta entonces no reconocidas habitualmente en su legitimidad. Entre otras, esta es una de las razones fundamentales para que Reescribir en el cuerpo. Trazos de historias de activismo, el sida y su política en Buenos Aires y la Ciudad de México, sea leída.

Referencias

Alga, M. L. (2018). Etnografía «terrona» de sujetos excéntricos. edicions Bellaterra.

Esteban, M. L. (2004). Antropología del cuerpo. Género, itinerarios corporales, identidad y cambio. edicions Bellaterra.

Haraway, D. J. (2023). Mujeres. Simios y cíborgs. La reinvención de la naturaleza. Alianza Editorial.

Harding, S. (2010). ¿Una filosofía de la ciencia socialmente relevante? Argumentos en torno a la controversia sobre el Punto de vista feminista. En N. Blázquez; F. Flores y M. Ríos (coords.). Investigación feminista. Epistemología, metodología y representaciones sociales (pp. 39-66). Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades.

McDowell, L. (2002). Género, identidad y lugar. Un estudio de las geografías feministas. Ediciones Cátedra. Vianello, M. y Caramassa, E. 2002. Género, espacio y poder. Para una crítica de las ciencias políticas. Ediciones Cátedra.